Cuando pensamos en tostadas, casi siempre imaginamos las clásicas con pollo, tinga o ceviche… pero la realidad es que pueden ser mucho más que eso.
Las tostadas también son el complemento perfecto para muchos platillos mexicanos:
1. El clásico: con pozole
No hay pozole sin tostadas. Ese contraste entre el caldo caliente y el crunch hace toda la diferencia. Además, puedes acompañarlas con crema, aguacate o simplemente así, al natural.
2. Con sopas y caldos
Desde una sopa de fideo hasta un caldo de pollo… las tostadas funcionan perfecto como ese extra crujiente que equilibra la comida.
Tip: úsalas para “cucharadas” o acompaña cada bocado.
3. Con guisos caseros
Picadillo, tinga, huevo en salsa, frijoles… las tostadas pueden sustituir o complementar la tortilla suave.
Le agregan textura, hacen más rendidor el platillo y lo vuelven más antojable.
4. Como botana en la mesa
Mientras se sirve la comida, unas tostadas con salsa siempre salvan el momento. Son prácticas, rápidas y perfectas para abrir el apetito. El secreto está en el acompañamiento
No siempre tienen que ser el platillo principal. A veces, el verdadero protagonista es ese crunch que acompaña todo.
Con Tostamix, cualquier comida se vuelve más completa, más rica… y más memorable.
¿Tú con qué platillo no perdonas tus tostadas?